De inmediato rompimos con el traje interior en mil pedazos, el cara de hombre-mujer ya no tenia vergüenza de su situación, caminaba. Quebramos el montaje con risas que no sabíamos manejar, volvíamos a hacerlo sin contención y robábamos justo en todos los supermercados. No teníamos que tomar en las manos, caminábamos nuevamente en la ciudad buscando el transporte, movamos un solo pie, el otro es desde ahora minusválido. Entonces encontramos la forma que mejor acomodaba a las direcciones que nos ofrecían, que nos imponían. Acabó la represión, nuestros cuerpos discapacitados no eran redimibles y no sosteníamos ya nada en nuestras manos.
miércoles, 28 de enero de 2009
domingo, 11 de enero de 2009
Guater
Meando toda la tapa del inodoro.
Después de la noche, terminamos de comer. Daba vueltas y vueltas sin razón, tanto así de insoportable (por que era debajo de la cama). Bueno, después de la mañana (temprano), terminamos de comer, me revolcaba por horas sobre la cama hasta no poder sostenerme. No puedo, cada vez que lo intento me mareo (es mas seguro). No puedo contar lo que después pasa, la salida a las calles, los paseitos de fin de semana, la salida en retirada evangélica.
Después de la noche, terminamos de comer. Daba vueltas y vueltas sin razón, tanto así de insoportable (por que era debajo de la cama). Bueno, después de la mañana (temprano), terminamos de comer, me revolcaba por horas sobre la cama hasta no poder sostenerme. No puedo, cada vez que lo intento me mareo (es mas seguro). No puedo contar lo que después pasa, la salida a las calles, los paseitos de fin de semana, la salida en retirada evangélica.
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